Goles y dudas. Análisis Táctico del Real Madrid.

Partido frente al Levante con goles, muchos goles. Hasta cinco. Y ya van treinta.
Por eso nadie duda de la eficacia ofensiva madridista. De su fantástico contraataque y de su mejorado ataque posicional. De la alta circulación de balón y el funcionamiento ofensivo que lleva a liderar una tabla en goles a favor. La mayoría conseguidos gracias a la funcionalidad y velocidad colectiva sumada a la calidad de sus puntales. 
Pero sería imprudente si no mirásemos más allá de ese asombroso ataque. Si no analizásemos algunos de los puntos de fuga por donde pueden escaparse partidos, y quien sabe si títulos. Dudar de algunos de sus comportamientos dinámicos en una de sus tardes más apacibles de la temporada, y en las que muchas veces, los defectos quedan olvidados.


Entraba Nacho por Ramos de manera obligada. Isco pasaba a jugar por dentro, para poner a James en línea avanzada. Chicharito entraba por Benzema, en una jornada con varias rotaciones.
Se mantenía el 1x4x3x3 con esa posición de extremo derecho marcada por la ductilidad.

El Levante formó con 1x4x4x2, en un bloque medio de contención. La defensa colectiva estuvo marcada por la excesiva largura de bloque, permitiendo grandes espacios entre líneas. Aún así, algunas actuaciones individuales en el 1x1 con fuerte acoso, provocó que en la primera parte el Real Madrid tuviera dificultades para crear.

La entrada de Isco en la línea de 3 intermedia, provocó que en ocasiones hubiera dificultades para progresar desde Kroos. Modric e Isco rehuyeron del juego entre rivales, y pese a la insistencia en algunas fases del partido, tendían a buscar recibir por fuera (frontal a bloque). Sin Benzema en punta, fue James quien sobre todo buscó ser referencia entre líneas de presión rivales. El colombiano tiene gran capacidad para controlar de rodeado de rivales, girar y empezar a generar con conducción y pase. En este aspecto aporta cosas que pocos jugadores tienen.


Aprovechar las virtudes de tus jugadores es una de las cosas más importantes para un entrenador, quien debe buscar a partir de la colectividad la emergencia del talento individual. Generar situaciones donde el elemento individual pueda desarrollar sus virtudes de manera potencial, ya sea la conducción más pase, el centro al área, o el tiro a portería. Cristiano es un auténtico 10 en el 1x1  más golpeo. Para ello, necesita que la situación sea cerca del área, y preferiblemente en una zona limpia (un defensor sin cobertura o ayuda alejada) y escorada (frontera entre pasillo central y lateral, indistintamente del lado). Uno de los mejores momentos donde el delantero portugués puede encontrar este tipo de situaciones es en el contraataque. De ahí surgió el tercer gol madridista.
Todo equipo que quiere dominar en campo rival, que busca tener una alta circulación de balón y que a fin de cuentas basa su juego en tiempos altos ofensivos (altos % de posesión de balón) necesita tener un plan de actuación para el momento de pérdida
Y aquí es donde el Real Madrid ha perdido mucho valor con respecto a temporadas pasadas. Entre toda la plantilla había un experimentado mediocentro que dominaba como nadie este aspecto. Se situaba con sigilo durante los ataques en posiciones estratégicas, pasaba desapercibido para la cámara y nadie reparaba en él hasta el instante en el que se perdía el balón y hacia su aparición: Xabi Alonso.
Se ha intentado suplir su figura con el germano Kroos, quien nunca jugó en esa posición (Schweinsteiger era el mediocentro en la Alemania campeona). Y quien de momento no ha terminado de demostrar tener ni la lectura para estar en el lugar justo, ni la agresividad para intervenir en el momento exacto. 


El Levante no puso en serios problemas al Real Madrid. La escasa profundidad levantinista en su organización ofensiva hizo que el Real Madrid defendiera relativamente cómodo en defensa organizada.
Pero con su bloque medio-bajo de contención, volvió a mostrar algunas de sus carencias más notorias durante la temporada.
Ese desajuste intersectorial entre la primera y segunda línea de presión. Ese concepto de defensa parcelaria, donde se alternan jugadores activos con jugadores pasivos provocando algunos desequilibrios colectivos que contra rivales de altos vuelos pueden suponer golpes definitivos. 



Por otro lado, la defensa del juego aéreo en el inicio ofensivo rival fue otro de los grandes aspectos a mejorar, como fue demostrado frente al Levante.
Ni Kroos ni Modric ni Isco dominan juego aéreo, y solo la incorporación de central a zona de destino de balón puede solucionar la situación. Un gran punto a explotar por lo rivales, que si consiguen recepcionar en espacio donde los centrales no puedan intervenir, se pueden asegurar 1ª jugada (y posible direccionamiento a 2ª).


Resultado de 0-5 final, con el sobresaliente ofensivo en el bolsillo. Defensivamente, necesita mejorar.

Comentarios

  1. Muy buen análisis, espero más sobre el equipo me gustaron mucho los del año pasado contra el Bayern y el de la final de copa. De análisis tácticos sobre el Madrid andamos escaosos, siempre se encuentran sobre la Premier, Guardiola o el Barcelona, no abandones al campeón de Europa !

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