Holanda del 74. Un equipo de Leyenda.


La música de Cruyff, Neeskens, Haan, Krol, Rep, Jansen y compañía. Jugadores excepcionales dirigidos por la batuta del gran Rinus Michels. Fútbol ofensivo, innovador, alegre, intenso. Una Idea de Juego que defender en el verde, un sentimiento común compartido por todos y cada uno de los miembros de un equipo de escándalo: la Selección de Fútbol de los Países Bajos de 1974.


Los Jugadores y el Entrenador.
La plantilla que conformaba el combinado nacional holandés, estaba compuesto casi en su totalidad por jugadores pertenecientes a clubes holandeses, como el Ajax y el Feyenoord, y a otros clubes europeos, como el FC Barcelona. Algunos de ellos muy consagrados en el panorama futbolístico, pero todos con un gran espíritu de lucha y superación. Eran un auténtico equipo, luchando por un objetivo común. "Entonces consiguieron un abanico de figuras con la humildad del que trabaja, del que lucha", nos dice el uruguayo Víctor Espárrago, quien se enfrentó a ellos durante la primera fase.


Pero de nada vale tener una plantilla fantástica repleta de jugadores con talento, si no existe un gran director. Una persona capaz de conducir y orientar a los suyos hacia la victoria. Y Holanda la tuvo. Don Marinus Jacobus Hendricus Michels, más conocido como Rinus Michels.
Cuando el entrenador holandés llegó a la Selección, la situación no era la más adecuada para adentrarse en una Copa del Mundo, como escribió Stefan Kovacs, entrenador del Ajax, después de la cita futbolística. "La situación era en efecto grave. En lugar de hablar de fútbol no se hablaba más que de dinero. La publicación de sumas considerables prometidas a los jugadores seleccionados, habían indispuesto al público y a la prensa [...]. Entonces apareció Michels y se comportó sabiamente."

Rinus Michels

No sólo consiguió unir y formar un equipo, sino que lo hizo practicando un fútbol ofensivo e innovador. Aquel equipo al que apodarían la Naranja Mecánica, fue el máximo exponente del Fútbol Total. Una corriente futbolística con unas ideas de Juego que perduran hasta la actualidad, en equipos como el FC Barcelona o la Selección Española. Y eso que no lo tuvo fácil, pues como Kovacs señala tuvo el "problema por la indisposición de cuatro de los mejores centrocampistas holandeses, y especialmente de Hulshoff, el gran libre del Ajax. Convirtió al medio del Ajax, Arie Haan, en un libre, y al defensa del Feyenoor, Rijsbergen, en portero".
El equipo de Rinus Michels hizo historia dejando una huella imborrable a todo aficionado al fútbol, y lo hizo rompiendo una de las máximas del deporte: "al segundo nadie le recuerda". Holanda es la excepción.



El Mundial del 74: desarrollo de la competición. 
La décima Copa del Mundo se celebró en Alemania Occidental (RFA), durante el verano de 1974. Fueron un total de 16 selecciones participantes, las cuales se dividieron en 4 grupos. Los dos primeros de cada uno de ellos, formaron otros dos grupos, donde volverían a enfrentarse a partido único, y en los que el vencedor de grupo pasaría a la final. 

Primera fase.


Dos victorias y un empate para avanzar de ronda,  dando muestras desde el primer momento de ese Fútbol tan característico del que hemos hablado.

Segunda fase. 
Pleno de victorias y a la final, donde esperaría una Alemania Federal que también se había mostrado intratable. Beckenbauer, Müller y compañía. Se esperaba el partido del Siglo.
Así, el 7 de julio del 74, se enfrentaban Holanda y Alemania Federal, con 75.000 hinchas en el Estadio Olímpico de Munich como testigo. Después de un partido vibrante, y pese a adelantarse Holanda en el marcador, Alemania Federal se proclamaba campeona del mundo por segunda vez en su Historia.



Modelo de Juego de Holanda. Algunas pinceladas.
"Era un equipo que parecía que tenía 20 futbolistas, con una calidad tremenda y una sincronización en los movimientos. A nosotros, en una jugada, nos dejaron en fuera de juego a cinco futbolistas a dos metros de su propio campo. Un equipo compacto, sólido, que achicaba los espacios, no dejaba jugar. Yo lo sufrí en carne propia. Presionaban, tocaban, llegaban por todos lados, era una superioridad total. Tenía que haber sido campeona, porque era una maquina." Así cuenta Víctor Espárrago cómo vio en primera persona, jugar a aquel equipo.

Adaptado de Hugo Tassara.

Desdoblamientos constantes. Toco y me voy. Aparecer y no estar. Amplitud y profundidad. Salida en corto desde atrás, construyendo. El balón es el que te ordena. Cambio de ritmo e imaginación en metros finales. Un único objetivo: el gol. Y cuando la pierdo, morir por recuperarla. Achicar espacios para que el rival no tenga opciones. Todos a una, juntitos y cerrando. Provocar el offshide como arma mortífera.


En las próximas entradas estudiaremos en profundidad cada una de las Fases de Juego de la Selección Holandesa del 74. Analizaremos a través de vídeo e imagenes cómo un puñado de hombres consiguieron enamorar a millones espectadores en todo el mundo.

Welkom!



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